Ironias del confort


Podría haberlo planeado mejor. Podría haber llamado a varios conocidos, pero un sábado a la tarde se supone que ya todos tienen planes; y es más, se supone que se estén llevando a cabo esos planes. Yo sólo necesitaba subir esos 60 kg en 1/3 de m3 dos pisos por escalera que me harían la vida un tanto más confortable. Pero necesitaba dos manos más.



Podría haber pedido que lo entregaran en casa, pero mi tacañería (el costo del envío es un 1% del costo... o sea, nada) y cierta obsesión autosuficiente de querer hacerlo todo yo que a veces me invade, me hicieron elegir por retirarlo personalmente. Pero son dos pisos, y mi edificio no tiene portero, ni encargado de mantenimiento, ni ascensor. Definitivamente necesitaba dos manos más.

Había quedado con alquien para que me ayude. Alguien que que no contestaba al teléfono y que dada la hora, no aparecería. La historia de mi vida se podría contar a partir de los desencuentros, de los embarques, de los desplantes, y es por eso que tanto los desprecio; y es por eso también quizás que tanto valor le otorgo a los encuentros.

Antaño, dos manos más que remplazasén las manos ausentes no eran tan dificiles de conseguir. Antaño, un par de manos amigas se podían alcanzar con la mano. Sé que esto puede sonar a moraleja coheliana, pero no deja de ser cierto que hoy podré comprar confort en 60 kg contenidos en 1/3 de m3, podría incluso pagar el 1% del valor para evitarme éstos momentos incómodos y aun así, sigo sintiendome en el fondo, como un pez que sobrevive en un solitario estanque en el Sahara.


PD: Nobleza obliga aclarar, que eventualmente y horas después, apareció la persona con la que había quedado, que es además de compatriota y vecino, casi un amigo en el sentido superior de la palabra. Pero a esa altura ya la incomodidad anterior estaba en mi. No por él, que sus razones tenía para el desencuentro, si no por mi, y mi incapacidad y rechazo para generar nuevos amigos.

3 comentarios:

Omar Rodríguez dijo...

¿ciclos de eterno retorno? te acuerdas de:

http://www.periodoespecial.com.ar/2007/05/cicatrices-de-un-periodo.html ?

Ya se que no va tu post del 1% +/-; sino del gran todo que un dia fuimos y ya no vamos a ser. te leo. pienso en el niño de Inteligencia Artificial frente al Hada Azul... Y también en la de Carlo Collodi. Por un oscuro motivo, me la imagino con el gorro frigio... You know.

un abrazo, de otro en el gran lote de las manos sobrantes...

waxaxo dijo...

es el ciclismo Omar, por muchas razones, el verdadero deporte nacional...

:D

un abrazo

W.

Anabella dijo...

Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad.
(David Viscott)